jueves, 10 de febrero de 2011

Hasta pronto...


Hoy es uno de esos días que, por extraños que son, suelen causar un pequeño desorden. Eso que llaman "rutina" por alguna razón en especial se rompe y todo pequeño cambio casi siempre deriva en una consecuencia macroscópica, algunos señalan esto como "teoría del caos". Tomando un poco de distancia, dando unos pasos hacia atras para tratar de ver todo en perspectiva me doy cuenta que, de hecho, es real.

Hoy no era un día distinto a los demás. No supe si era yo quien tenía planes para mi dia o era mi día el que tenía planes para mi pero la razón de ser era la misma; había un plan de vuelo que esperaba se cumpliera sin contratiempos.

A las pocas horas supe que este día tenias planes para mi y no eran los que yo esperaba, mucho menos eran los que yo quería.

Primero que todo, quisiera comenzar hablándoles de ella. No sé si por costumbre o necesidad, pero de a poco se fue convirtiendo en algo indispensable para mi, y aunque no logro descifrar sus motivos, una vez que desempacó sus maletas rompió el boleto que tenía para irse. Ella vino para quedarse.

En mis días siempre estuvo ella. Me despertaba y ahí estaba, en mi trabajo estaba allí, me iba a mi casa a descansar y ella me acompañaba, e incluso al irme a dormir se quedaba conmigo. Me hablaba de cosas chistosas, incomodas, a veces hasta me obligaba a entablar una conversación conmigo mismo. Era la relacion de codependencia mas extraña e intensa que he tenido en mi vida.

Pero bueno, como les iba contando, mi dia corría cual reloj suizo. Su plan de vuelo estaba inmaculado y en completa normalidad pero súbitamente sucede lo inesperado: El vuelo anuncia un desvio.

Era ella quien se iba. No tenía la certeza de lo que esto significaría para mi y la mayor parte de mi no quería aceptarlo. Sin embargo, estoy mas tranquilo de lo que esperaba porque en el fondo sé que esta separación nos hará bien a los dos y, aunque ella me prometió que sería corta su ausencia yo estaba tan arraigado a ella que no concebía la idea de tenerla lejos. Necesitaba las extrañas conversaciones que tenia con ella, su rara forma de hablarme con su profundo silencio, y sobre todo quería sentirla aquí conmigo mientras le dedicaba estas lineas.

Es extraño, a pesar del tiempo que me tomé para reflexionar, aún me veo tan de cerca que no logro ver con claridad que es lo que pasa dentro de mi y siento que es ella misma quien me venda los ojos y me invita a adivinar su identidad. Si... Voy a extrañarla, sé que pronto estará conmigo de nuevo pero por ahora siento que debo dejarla ir e inventar alguna manera de tenerla conmigo mientras esta ausente.

No termino de entender por qué, pero me acostumbré tanto a ella que ya pido a gritos que vuelva. Ella probablemente este bien sin mí, o tal vez no, pero por muy extraño que les suene lo que estoy a punto de decir, yo buscaré la manera de sobrevivir sin ella mientras regresa.

Hasta luego... Soledad...

9 comentarios:

  1. A mi me gusta cm escribe el :)

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  2. Por fin alguien me comenta sin que yo se lo pida. Estaba pensando seriamente en dejar de publicar locuras aqui :D.

    De verdad, muchas gracias :)

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  3. Señor sabía que la mayoría de las veces puedo identificarme con usted; esas cosas que escribe?
    Admiro su forma de pensar.. como lo expresa tan sutil y directamente.. no creo que tenga algo mas que decir!
    Se le quiere con el corazón!!

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  4. Sutil y directo. Precisamente en esas 2 palabras me basé para escribir todo esto.

    Saludos señora! :D

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  5. simplemente excelente!

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  6. Taaaaaaali!! WOW! Se me agüaron los ojitos! Me gustó mucho!

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  7. Realmente en la vida alguna vez nos toca decirle a alguien hasta pronto.. cualquiera puede identificarse con esto.. muy lindo el mensaje Eduardo sin duda eres todo un poeta xD

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